Pasar al contenido principal
Bolivia

YPFB refuerza la refinación nacional para aumentar la producción de combustibles

Compartir

¡Enlace copiado al portapapeles!

Santa Cruz, 18 Septiembre de 2026

AN-YPFB.- Con la presencia del presidente Rodrigo Paz Pereira en la Refinería Guillermo Elder Bell (Palmasola), en Santa Cruz, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) dio este viernes continuidad al proceso de recuperación de la capacidad de procesamiento de las refinerías nacionales, iniciado el 9 de septiembre en la Refinería Gualberto Villarroel de Cochabamba.

La medida se aplica en el marco del Decreto Supremo N.º 5701, de 7 de septiembre de 2026, que autoriza de manera excepcional la importación de petróleo crudo para su procesamiento y la comercialización directa de los derivados en el mercado interno.

En la ocasión, el presidente Paz Pereira enfatizó que “no se entiende Bolivia sin YPFB, no se entiende Bolivia sin las refinerías” y destacó al impulsor de la refinería cruceña, Guillermo Elder Bell, “que generó en su nueva patria, como es Bolivia, siempre con los brazos abiertos, aquel esfuerzo que después se convirtió en una refinería que hoy estamos sacando adelante”.

El Presidente cuestionó la política hidrocarburífera de gobiernos recientes: “Oye Evo, oye Arce, ¿por qué no invertiste? ¿Por qué no hiciste aquello que nos iba a garantizar a los bolivianos tener gas, gasolina y jet fuel, y no estar pasando por la desgracia que estamos pasando ahora? ¿Dónde se te olvidó la patria que te dio tanto?”.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco Quintanilla, señaló que “la semana pasada, en Cochabamba, el Presidente nos convocó a relanzar la refinación en Bolivia; anteayer, en Okinawa, vimos el otro lado de la misma cadena, el pozo Montecristo, y hoy estamos en Santa Cruz nuevamente para cerrar el círculo: explorar, extraer, refinar y abastecer. Esa es la política del Gobierno; no es un acto aislado, es una secuencia”.

Blanco Quintanilla afirmó que al Ministerio le corresponde poner las reglas, abrir el camino jurídico y defender el interés del Estado, “todo eso con cero corrupción y cien por ciento de transparencia”.

Enfatizó que la refinación “no es un parche, sino una decisión de política pública. Mientras el país recupera producción propia, no vamos a dejar paradas las plantas que ya pagamos, las plantas que durante mucho tiempo fueron abandonadas por otros gobiernos con la sola intención de importar combustible. ¿Con qué fines trataban de traer gasolina y no refinarla acá, y traer diésel también? Detrás del decreto 5701 hay algo más amplio: Yacimientos debe volver a su rol natural: explorar, producir, refinar y comercializar el diésel y la gasolina que se produzcan acá”.

A su turno, el presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, lamentó que “estas refinerías han sido subutilizadas los últimos años, constituyendo un grave perjuicio al país: teniendo la capacidad técnica y operativa, se prefirió importar combustibles en vez de utilizar nuestras refinerías y generar valor agregado”.

Precisó que “la Refinería Guillermo Elder Bell cuenta con 24.000 barriles de capacidad instalada, pero hoy solo produce 9.500 barriles”.

También durante el evento, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Carlos Manuel Saavedra, expresó: “En la vida uno cosecha lo que siembra. Estamos cosechando la desgracia de los últimos años. Ahora nos toca sembrar para que haya ingresos”.

Datos y proyecciones
La Refinería Guillermo Elder Bell tiene una capacidad de diseño de 24.000 barriles por día (BPD) y una capacidad máxima operativa de 22.500 BPD. Entre enero y julio de 2026 procesó, en promedio, 9.564 BPD. La Refinería Gualberto Villarroel, con una capacidad de diseño de 39.750 BPD, registró un promedio de 14.503 BPD en el mismo periodo.

En conjunto, ambas plantas procesaron 24.067 BPD, cerca del 38 % de su capacidad de diseño (63.750 BPD). El principal factor de esa subutilización fue la menor disponibilidad de petróleo y condensado nacional.

El Decreto Supremo N.º 5701 permite incorporar crudo importado como materia prima y elevar de forma gradual la carga de las unidades de refinación. En una primera etapa, YPFB prevé incrementar entre 5.000 y 7.000 BPD el procesamiento, con un lote inicial cercano a un millón de barriles. Después, las refinerías podrán gestionar sus propias importaciones.

El objetivo es aumentar la producción nacional de gasolinas, diésel y jet fuel, y reducir la compra de combustibles terminados. Según escenarios técnicos de YPFB, con 10.000 BPD adicionales de crudo la producción conjunta de esos tres productos pasaría de 81.213 m³/mes a 120.972 m³/mes, un incremento de cerca del 49 %. Con 20.000 BPD adicionales, podría llegar a 161.993 m³/mes.

En el caso de Palmasola, la meta es recuperar de manera progresiva su capacidad de procesamiento y reforzar su aporte a la producción nacional. Los derivados obtenidos del crudo importado podrán comercializarse de forma directa en el mercado interno, a precios de mercado y sin subvención estatal.